Características generales
1. Las
representaciones teatrales formaban parte de ciertas celebraciones religiosas,
principalmente los festivales en honor al dios Dioniso. Las obras eran
representadas en fechas concretas a lo largo del año.
2. Los
festivales eran un certamen de competición: se seleccionaban tres poetas
trágicos de entre los concursantes. Cada autor presentaba tres tragedias y un
drama satírico.
3. Solo se conservan tragedias de autores atenienses. La tragedia más antigua conservada es del 472 a.C. (Los Persas de Esquilo); la más moderna es Edipo en Colono de Sófocles. El argumento de las tragedias griegas está relacionado con algún mito.
4. El coro: su papel fue disminuyendo a partir del siglo V (danzaban a son de la flauta). Es el elemento más relevante de la tragedia. La tragedia se constituye sobre la dualidad entre coro-personaje. El coro permanece en forma semicircular en la “orchestra”, su función es principalmente lírica; los personajes están en la escena. Si hay alguno del coro que habla en nombre de todos, es el corifeo.
5. Los héroes trágicos están por encima de lo humano; la tragedia los expone no como ejemplos que deben ser imitados, sino como reflexión sobre los límites de la naturaleza humana.
6. Todos los actores y el coro llevaban máscaras adecuadas a su papel (el uso de máscaras posibilita que los actores jueguen con los papeles: un actor con dos personajes / un personaje con dos actores). Llevaban coturnos para que se les viera mejor. Los actores y el coro lo formaban siempre varones, que debían ser ciudadanos atenienses (aunque el personaje fuera femenino).
3. Solo se conservan tragedias de autores atenienses. La tragedia más antigua conservada es del 472 a.C. (Los Persas de Esquilo); la más moderna es Edipo en Colono de Sófocles. El argumento de las tragedias griegas está relacionado con algún mito.
4. El coro: su papel fue disminuyendo a partir del siglo V (danzaban a son de la flauta). Es el elemento más relevante de la tragedia. La tragedia se constituye sobre la dualidad entre coro-personaje. El coro permanece en forma semicircular en la “orchestra”, su función es principalmente lírica; los personajes están en la escena. Si hay alguno del coro que habla en nombre de todos, es el corifeo.
5. Los héroes trágicos están por encima de lo humano; la tragedia los expone no como ejemplos que deben ser imitados, sino como reflexión sobre los límites de la naturaleza humana.
6. Todos los actores y el coro llevaban máscaras adecuadas a su papel (el uso de máscaras posibilita que los actores jueguen con los papeles: un actor con dos personajes / un personaje con dos actores). Llevaban coturnos para que se les viera mejor. Los actores y el coro lo formaban siempre varones, que debían ser ciudadanos atenienses (aunque el personaje fuera femenino).

Sófocles
Nació en el seno de una familia acomodada, su padre fue Sofilo un acaudalado
comerciante de armaduras, debido a ello gozó de una buena educación, la mejor
de los aristócratas de la época.
Siendo un joven de tan sólo dieciséis años fue elegido director del coro de
muchachos para celebrar la victoria de Salamina. En el 468 a.C. alcanzó
notoriedad como autor trágico al presentarse en el concurso teatral que se
celebraba anualmente en Atenas y vencer a Esquilo cuya supremacía como poeta
trágico había sido indiscutible en los años precedentes.
Su obra literaria consiste en ciento veintitrés obras durante su vida, pero
de esa enorme producción se conservan en la actualidad, aparte de algunos
fragmentos, tan sólo siete tragedias completas: Antígona, Edipo Rey, Áyax, Las
Traquinias, Filoctetes, Edipo en Colono y Electra.
Se sabe que entre sus amigos se encontraban Heródoto, el historiador, y
Pericles,el estadista. Aunque no se comprometió demasiado con la actividad
política y carecía de aspiraciones militares fue elegido por los atenienses
para desempeñar importantes puestos políticos y militares.
Su vida coincidió con el período de máximo esplendor de Atenas y cuando
murió, a la edad de noventa años, su muerte coincidió con la guerra con Esparta
que habría de significar el principio del fin del dominio ateniense.
Sófocles, por encima de todo, fue el poeta de Atenas; es considerado
actualmente por gran parte de los estudiosos como el mejor de los dramaturgos
griegos por haber aportado importantes innovaciones a la técnica dramática,
como así también, haber transformado el espíritu y el prestigio de la tragedia.
Edipo Rey
Durante su travesía, encontró y mató a Layo, creyendo que el rey y sus acompañantes eran una banda de ladrones y así, inesperadamente, se cumplió la profecía. Solo y sin hogar, Edipo llegó a Tebas, acosado por un monstruo espantoso, la Esfinge, que andaba por los caminos que iban a la ciudad, matando y devorando a todos los viajeros que no sabían responder al enigma que les planteaba. Cuando Edipo resolvió acertadamente el enigma, la esfinge se suicidó. Creyendo que el rey Layo había muerto en manos de asaltantes desconocidos, y agradecidos al viajero por librarlos del monstruo, los tebanos lo recompensaron haciéndolo su rey y dándole a la reina Yocasta por esposa.
Durante muchos años la pareja vivió feliz, sin saber que ellos eran en realidad madre e hijo. Pronto Edipo descubrió que involuntariamente había matado a su padre. Atribulada por su vida incestuosa, Yocasta se suicidó y, cuando Edipo se dio cuenta de que ella se había matado, se quitó los ojos y abandonó el trono. Vivió en Tebas varios años pero acabó desterrado.

Fragmento extraído de la obra
[...]
PASTOR:
¡Ay!, ¡heme aquí ante una cosa horrible de decir!
EDIPO:
Y para mí también horrible de oír. Pero, sin embargo, tengo que oírla.
PASTOR:
Se decía que era hijo de Layo. Pero ella está en casa, tu mujer, te diría mejor que nadie
cómo fue eso.
EDIPO:
¿Te lo dio ella?
PASTOR:
Sí, rey.
EDIPO:
¿Para qué?
PASTOR:
Para que lo hiciera desaparecer.
EDIPO:
¿Una madre? ¡desgraciada!
PASTOR:
Por miedo de horribles oráculos.
EDIPO:
¿Qué decían esos oráculos?
PASTOR:
Que aquel niño debía matar a sus padres; así se decía.
EDIPO:
Pero tú, ¿por qué se lo entregaste a este anciano?
PASTOR:
Por piedad, señor. Pensaba que se lo llevaría a otra comarca, a la isla donde él vivía. Mas
él, para las más grandes desgracias, lo guardó junto a sí. Porque si tú eres el que él dice,
has de saber que eres el más infortunado de los hombres.
EDIPO:
¡Ay! ¡Ay! Todo se ha aclarado ahora. ¡Oh luz, pudiera yo verte por última vez en este
instante! Nací de quien no debería haber nacido; he vivido con quienes no debería estar
viviendo; maté a quien no debería haber matado.
[...]
Enlace de la representación teatral de la obra, realizada por alumnos:
Enlace de la representación teatral de la obra, realizada por alumnos:
Sencillo y conciso, acompañado de un vídeo artesano, y con un fragmento de texto.
ResponderEliminar